Evangelio del día 27 de abril

283
0
Compartir

Dijo Jesús a sus discípulos: ” yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para qué dé más fruto. Vosotros estáis limpios para las palabras que os he hablado; permaneced en mi, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar el fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fueran, como el sarmiento, y se seca luego los recogen et los echan al fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen  en vosotros, pedid lo que deseáis y se realizará. con esto recibe el gloria de mi padre, con que deis fruto abundante ; así seréis discípulos míos”.

Juan 15,1-8

No hay comentarios

Dejar una respuesta

Responde a lo que se pregunta * Responde antes de que el límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.